1. ¿Cómo definir Internet hoy?
Internet, hoy, es un vertedero de información.
Información buena y mala, veraz y falsa. Pero al fin y al cabo, internet es
información.
Y lo más curioso es que toda esa información, en forma de archivos
de texto, archivos html, videos, flash, fotos y un largo etcétera, siempre está
relacionada.
Esta mañana entré en una web de Irlanda, y click tras click acabé en una web de Japón.
Todo está íntimamente relacionado. Mucho más de lo que podamos imaginar.
Toda esta maraña de nodos está unida por links (enlaces) mediante
los cuales puedes navegar y navegar sin parar, saltando de una web a otra sin apenas darte
cuenta.
Recuerda: de Irlanda a Japón tan sólo hay unos clicks ;-)
2. Hay que diferenciarse de la competencia
Evidentemente. Tu empresa no es la única que está en internet.
Una pena, ¿verdad que si? ;-)
Así es, si la competencia en tu sector siempre es exigente, en la red la competencia lo
es un poco más porque todos queréis que el usuario entre en vuestra página.
Y que vea, escuche, lea, comente, compare, valore el producto y vuelva más veces.
Para que ese usuario determinado llegue a vuestra página es imprescindible destacar
sobre el resto. Para ello, algo hay que hacer.
Hasta aquí estamos de acuerdo, ¿verdad?
3. Además, hay que convertir al usuario en cliente
Para que ese usuario que ha entrado antes en tu página, además de entrar en ella, pase a
ser cliente, hay un trabajo extra. Un duro trabajo que requiere de tu atención.
Ya no solo tienes que aparecer en la red y esperar que algún enlace lleve a vuestra página,
si no que también tenéis que brindar argumentos para convencer a ese usuario
de que tu producto es mejor que el de la página que ha visitado antes.
Y conseguir que, ese usuario, dé el paso y se convierta en
cliente.
Y ya sabes... hay más empresas ahí fuera ;-)
4. Si no apareces en los buscadores, no existes
Por fin llegamos al gran tema, al TEMA con mayúsculas.
Como diría mi abuelo: "Con la Iglesia Google hemos topado"
A pesar de que hay más buscadores en la red, Google es el buscador que más índice de
búsquedas tiene.
Sólo en España aproximadamente el 90% de búsquedas están lanzadas con este buscador.
Claro está que tampoco tenemos que perder ese otro 10% de búsquedas, por tanto, además
de aparecer en Google, tenemos que pretender aparecer en el resto a toda costa.
En definitiva, y como dice el título, si no apareces de los primeros resultados de
Google, probablemente no llegues a cumplir tus objetivos de ventas en la red.
5. ¿Cómo ponemos solución a todo esto? Con el SEO
El SEO -Search Engine Optimizer- son las técnicas que se
utilizan para conseguir el posicionamiento natural en los buscadores, es decir,
posicionar bien sin pagar.
Con un buen trabajo SEO tu empresa puede posicionar alto en los buscadores sin recurrir a
pagar a esos buscadores ni a otras empresas de posicionamiento. En otras palabras,
pensar en el SEO al construír la página es fundamental.
6. El SEO tiene muchos factores a tener en cuenta
"La fama cuesta", gran afirmación.
En este caso, hacer un buen trabajo SEO suele ir ligado a muchos campos,
de los que iremos hablando a continuación.
Como son el contenido, la programación web, la
infraestructura, y el diseño.
7. Contenido, corazón para la construcción de la web
A finales del año pasado la gente empezó a darse cuenta de que si querías vender un
zapato debías poner en tu web: "Vendo zapatos" o "Compra mis zapatos".
Un gran trabajo de los chicos de marketing, ¿verdad? ;-)
Pues aunque parezca una broma, no lo es. Hubo un tiempo en que las webs no eran
descriptivas y que utilizaban palabras unidas sin sentido,
simplemente para obtener más resultados por determinadas búsquedas.
Eso -gracias a Dios- se acabó. Hoy en día el contenido es el rey.
Y sin un buen contenido no aparecerás en los buscadores. Y no sólo un buen contenido, si no,
un contenido fresco, original -obviamente, que no esté duplicado- y constantemente
actualizado.
8. Buena programación y salida a todos los dispositivos
¿Y qué haríamos sin los programadores?
Supongo que se comprende que una web no son más que códigos ilegibles -por humanos
normales- pero que, sin embargo, los robots de los buscadores leen a la perfección.
Un buen sitio web necesita de buenos programadores, que además de
hacer que la web sea visible para los humanos, también
lo sea para los robots de los buscadores.
Además, internet ya es móvil. El teléfono móvil y otros dispositivos están cobrando una
enorme importancia. Y todas esas webs tienen que poder visionarse perfectamente en
cualquier dispositivo, haciéndose casi imprescindible programar basándose
en los estándares web.
9. Infraestructura para mantener la web on-line, sin errores
¿Dónde ponemos esa fantástica web que ya tenemos programada?
Exacto, estamos hablando de los servidores y/o alojamientos.
La web deberá tener un buen soporte técnico y un buen hardware para que
nos garantice estar on-line las 24 horas del día. Sin sustos, sin caídas
y a una velocidad suficiente para que los usuarios -y espero que clientes- puedan
navegar -y espero que comprar- en ella tranquilamente.
10. Y ahora...
¡¡Le ponemos el lacito!!
Ya tenemos nuestra web, con un contenido fresco y original, bien programada
y optimizada para los motores de búsqueda, en un buen servidor en el que
estamos convencidos que estará on-line... ¿y ahora?
¡El lacito! Claro que la estética tiene que ver, ¿acaso comprarías
caviar en el bar de la esquina? Necesitamos de un buen diseño, un toque de elegancia
que vaya acorde con el tipo de producto que vendemos o enfocado al tipo de cliente que
nos interesa.
11. El usuario tiene la última palabra, en este caso no iba a ser menos
Y ahora: ¡¡Abracadabra!!. La magia.
El usuario quiere compartir experiencias, hablar con otros usuarios,
valorar productos, explicar lo que le sucedió, ayudarnos a mejorar -si, el quizá
no lo sabe, pero es una muy buena estrategia para mejorar.
Tenemos que preparar la página para que el usuario pueda insertar nuevo contenido,
valoraciones, comentarios, etcétera. Además, indirectamente así trabajará con nosotros.
¿Recuerdas?... Contenido actualizado ;-)